Arma corta española (Monforte Moreno, ACAMI, 2026)
Comunicaciones académicas
Arma corta española
Manfredo Monforte Moreno
Academia de las Ciencias y las Artes Militares
Sección de Prospectiva de la Tecnología Militar
27 de febrero de 2026
Astra
Astra Defense es actualmente una empresa dedicada a la fabricación de armas
radicada en la localidad suiza de Sion. Se funda en 1911 en Éibar, Guipúzcoa. En
1913 se traslada a la localidad vizcaína de Guernica, siendo la primera industria de
esta comarca y sirviendo como motor de su industrialización. Tras su cierre en 1997
y la venta de sus patentes a un empresario italiano, en 2008 abre nuevas
instalaciones en Suiza.
El origen de Astra, Unceta y Cía S.A. se remonta a 1903 cuando Juan Esperanza,
un mecánico oscense con experiencia en armas, y el eibarrés Juan Pedro
Uncetabarrenechea (que luego simplificaría a «Unceta»), comercial ferretero,
fundan en Éibar la empresa «Pedro Unceta y Juan Esperanza» dedicada a la
manufactura del hierro y del acero; su publicidad anunciaba «venta de máquinas y
accesorios de todas clases».
La fabricación de armas corre por cuenta de Juan mientras que la comercialización
es cosa de Pedro. En 1911 se asocian con Isidro Gaztañaga creando la firma
«Gaztañaga y Esperanza» con una plantilla de 25 trabajadores. Ese mismo año
comienza la fabricación de pistolas con la marca «Victoria» basadas en diseños de
Pedro Careaga Garagarza «Browming 1903» y «1906» y se conceden patentes a
nombre de la empresa sobre mejoras en pistolas automáticas, una actividad exitosa
que le permite crecer en dos años hasta los 120 trabajadores. La cesión por parte
de Venancio López de Ceballos de los derechos de fabricación de la pistola de su
invención, conocida como «pistola Campo Giro», y que acababa de ser declarada
reglamentaria por el ejército español (lo es hasta 1921) hace que el futuro se
vislumbre aún más prometedor.
La GM I impulsa el auge de la industria española del armamento. Entre 1914 y 1918
«Esperanza y Unceta» venden principalmente a Francia y a Italia más de 100.000
pistolas además de las más de 13.000 unidades de la pistola Campo-Giro que se
2
suministran al ejército español. En estos años comienzan a salir productos bajo la
marca «ASTRA» que acabaría marcando toda la producción de la empresa.
En 1921, la pistola Campo-Giro deja de ser reglamentaria en el ejército español y
se comienza la fabricación de la pistola Astra 400 que pasa, al ganar el
correspondiente concurso, a ser usada por el Ejército. Esta pistola se hace popular
en otros muchos países. Una versión simplificada, el modelo 300, es adoptada por
otros organismos militares y de seguridad, tanto de España como del extranjero.
En 1925 la familia Esperanza sale de la empresa, que pasa a denominarse «Unceta
y Cía.». Estos cambios tienen una consecuencia inmediata: Juan Esperanza funda
la empresa «Esperanza y Cía.» (ECIA) que poco después se traslada a la vecina
localidad de Marquina, dedicándose a la producción de material militar,
principalmente morteros.
Las pistolas de la serie 900, basadas en la Máuser alemana, incorporan el disparo
automático y la posibilidad de usar una culata que permite su apoyo en el hombro.
Estas pistolas se popularizan en China a finales de los años 20 y principios de los
30, llegando a abrir una filial de «Unceta y Cía.» en Shanghái en 1931 con el fin de
comercializar las armas bajo la marca «Astra China Company».
Como todas las fábricas de armas de la zona, Unceta es intervenida por las
autoridades republicanas al comienzo de la Guerra Civil española. Al quedar el
frente detenido a la altura de Éibar y la fábrica en plena línea de fuego, una parte
de los talleres se trasladan a Bilbao y Guernica. En la primavera de 1937 las tropas
nacionales rompen la línea del frente y avanzan tomando toda la provincia de
Vizcaya. Las instalaciones de la fábrica en Guernica sufren pocos daños y
comienzan a fabricar para el bando sublevado. Durante el periodo de la contienda
se fabrican más de 28.000 pistolas, 130.000 piezas de repuesto para
ametralladoras y 347.000 piezas de diverso material de guerra.
Con el advenimiento de la paz y la alineación del régimen con las potencias del Eje,
éstas se convierten en el mercado de los productos de «Unceta y Cía.» que llega a
vender a la Alemania nazi más de 100.000 pistolas. El aislamiento de España
después de la GM II limita el mercado al interior. En el concurso de 1946 para
proveer de pistolas al Ejército sale ganadora la empresa eibarresa STAR Bonifacio
Echeverria S.A., haciendo que Unceta y Cía. S.A. deba buscar la diversificación de
la producción realizando piezas para maquinaria textil y herramientas neumáticas.
En 1953 la empresa adquiere el nombre con el que es conocida mundialmente, el
de «Astra, Unceta y compañía S.A.». En la década de los 50, apoyándose en las
operaciones especiales de fomento a la exportación, la producción de pistolas se
recupera, pero en los 60 se vuelven a perder mercados, aunque las exportaciones
3
se mantienen gracias a las subvenciones del gobierno. La conflictividad social y
política de los años setenta conducen a la pérdida de estabilidad y dificulta el ya de
por sí complicado panorama comercial y productivo.
En los años noventa el gobierno vasco impulsa la reunificación de las tres empresas
del arma corta existentes en el País Vasco: la propia Astra, Star y Gabilondo, todas
ellas en situación precaria. Gabilondo, controlada políticamente por el PSOE –el
gobierno vasco estaba en manos del PNV–, no acepta la propuesta y queda fuera
del acuerdo. Star cierra definitivamente en 1997. Poco después, en 1998,
acogiéndose al plan de reestructuración del arma corta que propone el gobierno
vasco, los restos de Star, manteniendo sus patentes, se unen con Astra fundando
ASTAR con sede en Amorebieta. La nueva empresa no supera el año de vida.
Llama
En paralelo, Llama, Gabilondo y Cía. S.A. se dedica a la fabricación de pistolas y
revólveres en la capital alavesa. Se funda en 1904 en Éibar con el nombre
«Gabilondo y Urresti» dedicándose a la fabricación de revólveres tipo Velo-Dog (el
nombre Velo-Dog procede de la combinación de las palabras velo (veloz) y dog
para resaltar que disparaba más rápido que los populares revólveres «Bulldog»).
Después de la GM I se traslada a la vecina localidad de Elgoibar y posteriormente
a Vitoria. En el año 2000 cierra definitivamente sus puertas dando paso a «Fabrinor
arma corta y microfusión, S.A.L.», que resiste hasta 2006. Destaca por sus
revólveres y por la pistola modelo «Ruby».
La producción de «Gabilondo y Urresti» se centra en la fabricación de revólveres
«Nagant» y, bajo su propia marca, copia revólveres tipo «Colt» y «Velo-Dog». En
1913 comienza la fabricación de pistolas tipo «Éibar» con la marca «Radium» sobre
una patente de Guillermo Echeverría y Valentín Vallejo que tiene la característica
de carecer de cargador (se cargaba introduciendo los cartuchos deslizando una
cacha de la culata); era una copia de la pistola «Browning» 6,35 mm.
En 1914 entran los hijos de José Gabilondo, Lorenzo, Estanislao, Eustaquia y
Manuel, a llevar la empresa junto a su padre y se cambia la denominación de ésta
a «Gabilondos y Urresti». La empresa se desarrolla rápidamente gracias a la
combinación de personal cualificado y medios técnicos modernos. En 1914 patenta
la pistola Ruby –una modificación del modelo «Victoria» de Esperanza y Unceta
con empuñadura más larga que permite alojar un cargador de 9 cartuchos de 7,65
mm–.
Como ya he apuntado, la GM I favorece el mercado armero. En 1915 el gobierno
francés encarga a Gabilondo y Urresti un pedido de 10.000 pistolas mensuales tipo
4
«Ruby» de calibre 7,65 mm o 32 ACP con tres cargadores, pistola que ellos habían
desarrollado. Posteriormente se triplica la cantidad de pistolas que se debían
entregar al mes. Junto a Francia también lanzan pedidos los gobiernos de Italia,
Rumanía y Grecia.
La pistola «Ruby» alcanza tal notoriedad que muchos fabricantes comercializan
pistolas similares, por ejemplo, «Esperanza y Unceta» comercializa el modelo
«Astra»; Alkartasuna, los modelos «Alkar» y «Panamá»; Gárate, Anitúa y Cía. el
modelo «Express» y Star el modelo «Izarra».
Tras el periodo bélico, la empresa se traslada a la vecina localidad de Elgoibar y
cambia su nombre por el de «Gabilondo y Cía», diversifica sus modelos de pistola
y enfoca su producción hacia el sector de las armas militares. En 1919 presenta la
pistola «Búfalo», una pistola tipo «Browning» inspirada en el modelo de la FN belga
de 1910 con martillo percutor oculto y un seguro desarrollado en la casa. En 1925
se presenta el modelo «Danton» que sustituye al «Búfalo», de características
similares pero construida en calibre 6,35 mm. Este modelo se destina al mercado
militar, pero con buena acogida en el civil; su fabricación se abandona en 1933.
En 1928 lanza la pistola «Ruby plus ultra», versión mejorada del modelo Ruby, con
un cargador de 20 cartuchos y un cañón de 140 mm de longitud. Fueron muy
populares en Asia, con muchas ventas en China y Japón donde se vendían en las
tiendas militares, aunque no fue adquirida oficialmente por el ejército nipón. Fue de
amplio uso por las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil española.
En 1931 comienza la fabricación del modelo «Llama», un desarrollo basado en el
modelo Colt 1911, que adquiere un relevante prestigio por su calidad. En 1932 se
registra la marca Llama, dejando el término «Ruby» para modelos de revólver; bajo
la marca Llama se venden pistolas de calibres 38 súper, 9 mm largo y 7,63 mm
Máuser. A partir de 1950 comienza la fabricación de diferentes modelos de revólver
con un notorio éxito comercial internacional, en especial en Sudamérica.
El prestigio de la pistola Llama hace variar la denominación de la empresa que pasa
a llamarse «Llama, Gabilondo y Cía». Saca al mercado las primeras pistolas
españolas de calibre 9 mm Parabellum (después lo haría «Astra, Unceta y Cía.»
con sus pistolas Astra 600 y Astra 800 Cóndor y posteriormente la casa Star
Bonifacio Echeverría, S. A. con sus modelos B y Súper B).
Tras la Segunda Guerra Mundial traslada sus instalaciones a Vitoria. En los años
70 presenta la pistola modelo «Omni» al concurso de armas del Ejército español
sin éxito. Seguidamente fabrica la pistola modelo «Llama M-82», basada en las
Walther P38 y Beretta 92, y la presenta al concurso de armas del ejército de EE.
UU. Pasa las pruebas, pero no logra la adjudicación. Aun así, el modelo logra
5
penetrar en el Ejército español y en diferentes países sudamericanos. El 13 de junio
de 1984 la pistola Llama modelo 82 es declarada de «necesaria uniformidad» en el
Ejército español.
La década de los noventa del siglo pasado supone el fin de las empresas españolas
de armas cortas. La entrada en la Unión Europea, la complicación del mercado de
armas de Estados Unidos y las dificultades financieras mundiales llevaron a una
profunda crisis del sector. Como ya he comentado, el gobierno vasco se plantea
una reordenación del arma corta con la reunificación de las tres empresas: Star,
Astra y Llama. Llama queda enseguida fuera del plan.
Esperanza y Cía.
Mención aparte merece la historia de Esperanza y Cía. (ECIA). Denominada
oficialmente «Esperanza y Compañía, Sociedad Anónima», es una fábrica de
armamento fundada en 1925 y establecida desde 1933 en Marquina (Vizcaya);
produce armas individuales, municiones y morteros para el Ejército español y la
exportación.
La empresa es fundada por el oscense Juan Esperanza Salvador que desde 1902
trabajaba como armero en Éibar. En 1908 poseía un taller con ocho empleados y
ese mismo año se asoció con Juan Pedro Unceta para crear la compañía P. Unceta
y J. Esperanza. En 1913 la sociedad se traslada a Guernica, donde fabrica distintos
modelos de pistolas. En 1925 se separa de Pedro Unceta y funda Esperanza y Cía.,
asociándose con el entonces capitán de infantería Vicente Valero de Bernabé, que
pide la baja en el ejército para convertirse en el jefe de desarrollo de la nueva
empresa, donde diseña una serie de morteros de gran éxito.
La nueva compañía comienza a producir la pistola automática Ecia y algunos
prototipos de un fusil ametrallador con el mismo nombre. Durante la Guerra Civil es
controlada por el gobierno vasco, que traslada la fábrica a Derio para alejarla del
frente; después a Bilbao. Tras la guerra, la empresa vuelve a Marquina y se
especializa en la fabricación de morteros. En 1978 se convierte en el primer
exportador de armas de España con unas ventas totales de 10 millones de euros,
antes de que la legislación española cambiara para restringir las ventas, requiriendo
previa autorización ministerial y siendo sólo posible desde entonces proveer a
estados no vetados por las Naciones Unidas.
Dificultades económicas en la década de los noventa, ocasionadas por la reducción
de pedidos, dan lugar a sucesivas suspensiones de pagos y al cierre de la
compañía en 1994. Un grupo de trabajadores de la compañía fundan una nueva
empresa, Ecia-Xemein, S.A.L., que sigue activa hoy en día.
6
Star
«Star» Bonifacio Echeverría S.A. es una empresa dedicada a la fabricación de
armas cortas radicada en la localidad guipuzcoana de Éibar. La tradición de
fabricación de armas, junto con la fama internacional del acero español, lleva a esta
industria a ganar un gran mercado y un buen número de seguidores y entusiastas
de sus productos, sobre todo en Estados Unidos y Canadá, en especial de las
pistolas, que se ha mantenido mucho tiempo después de que Star haya
desaparecido. Las armas de Star han formado parte del armamento oficial del
ejército y las policías de España y de otros muchos países. Se funda en 1908 y
desaparece el 27 de mayo de 1997.
El subfusil que fabrica, en cualquiera de sus diferentes versiones a lo largo del
tiempo, es básico en la dotación de cualquier unidad de combate que utiliza armas
cortas como parte de su equipamiento (carristas, cuerpos policiales, aduanas,
operaciones especiales, etc.); simple, ligero y eficaz.
En 1908 lanza al mercado una pistola basada en un modelo de 1900 de la casa
Mannlicher de calibre 6,35 mm. Seis años más tarde comercializa una mejora del
anterior, sobre todo en la parte ergonómica. En 1919 se coloca el nombre Star en
todas las armas que se fabrican y se registran también las marcas Izarra y Estrella
(las tres palabras quieren decir lo mismo en inglés, vasco y castellano). El primer
prototipo se bautiza con el nombre de Izarra.
Durante la GM I la pistola Star 1914 en su versión de 7,65 mm es elegida por el
Ejército francés como arma de dotación de sus tropas. El final de la guerra conlleva
la cancelación de los pedidos franceses: se busca una alternativa en un clon del
Colt 1911. Se decide cambiar la ubicación de las instalaciones y se construyen
nuevos pabellones de la zona de Torrekua, comenzándose a fabricar subfusiles y
otro tipo de armamento además de las pistolas. En1931 Éibar se adelanta al resto
de las ciudades españolas y proclama la Segunda República. Star continúa con la
fabricación de armas y exporta la mayoría de su producción.
Durante la Guerra Civil, Star pasa a manos de los sublevados; después de la guerra
recupera la producción. Los subfusiles Si35 y TN35 que se fabrican en los años 30
son los pioneros de una serie que llegará hasta los años 90. Sirven en la Guerra
Civil española pero no conquistan el difícil mercado internacional,
fundamentalmente inglés y estadounidense, por su complejidad. Le sigue el Z-45,
el subfusil reglamentario del ejército español por muchos años, hasta que es
sustituido por el Z-62. El Z-45, muy parecido al MP40 alemán, monta culata de
madera, en algunos modelos larga y en otros corta, y también un culatín extensible.
Se exporta a muchos países, como Chile, Cuba, Portugal y Arabia Saudí.
7
Con la experiencia obtenida, a finales de los años 50 se comienza a desarrollar una
nueva generación de subfusiles que se comercializaría en 1963 bajo la
denominación Z62 para el modelo 9 mm Parabellum Luger o Z63 para el 9 mm
largo Bergmann-Bayard (al final se denomina Z62 a ambos modelos). Se
caracteriza por una mayor simplicidad de manejo, tanto durante el combate como
para fines de instrucción, a la vez que se asegura su gran robustez y seguridad de
funcionamiento. Sustituye al Z45 como arma reglamentaria del ejército español
hasta 1970.
Una modernización del producto da lugar al Z-70 y a su variante Z-70B, cuya
diferencia fundamental está en la forma de seleccionar el modo de tiro,
semiautomático o automático, que en el Z70 se efectúa mediante un disparador de
dos lunas (si se aprietan ambas, el tiro es automático) y en la variante B mediante
una palanquilla lateral. Por lo demás es muy parecido a su antecesor. El Z70 se
fabrica exclusivamente para munición del calibre 9 mm Parabellum.
En 1975 se presenta el Z75, tercera y última generación de subfusiles Star.
Incorpora características modernas parecidas al M23/25 checo y se asemeja
superficialmente al Uzi israelí. Se diseña sólo para munición del calibre 9 mm
Parabellum. La evolución del Z75 da lugar al Z84, 9 mm Parabellum y 9 mm largo.
Aunque se declara arma oficial del Ejército para sustituir a los Z70, y parece ser
que se adquieren, no se llega a distribuir al optar por los MP-5 y G36 extranjeros.
En los ochenta se lanza el modelo Z-84 basado en el Z-75, con la incorporación de
material plástico, lo que aligera el peso y proporciona mayor fiabilidad. En pistolas
se desarrolla la serie S que se caracteriza por tener un armazón de aluminio, con
lo que se reduce considerablemente la masa del arma, una capacidad de carga de
15 cartuchos y ser de doble acción, como el revólver, lo que permite que pueda
dispararse sin montar previamente el arma.
La coyuntura internacional y la entrada de España en la Comunidad Económica
Europea, así como la relajación de la dirección al jubilarse Bonifacio Echeverría,
llevan a la empresa a endeudarse. Entre 1992 y 1994 se desarrollan y fabrican
nuevos productos, como una pistola de armazón de poliéster (primera en España y
cuarta en el mundo), una pistola de calibre 9 mm de inferior tamaño y de gran
capacidad y una pistola compacta destinada a las fuerzas y cuerpos de seguridad.
También se avanza en la mejora de los procesos de fabricación y la utilización de
nuevos materiales.
En 1994 la situación de la empresa ha mejorado ostensiblemente llegándose a
producir 8.200 armas al mes y obteniendo buenos resultados económicos. En
diciembre de ese año la junta de accionistas rechaza el plan que presenta la
dirección general y llega a un acuerdo con Astra para la fusión. El control de las
8
acciones pasa al gobierno vasco, que junto con otros socios privados se plantean
relanzar la empresa. Sucesivos desencuentros laborales conducen al cierre de Star
en 1997. Una pequeña parte de sus trabajadores montan una empresa de
reparación de pistolas llamada Iparguns, con sede en Éibar, que mantiene su
actividad hasta el año 2012.
Conclusión
La fabricación del arma corta logró productos que alcanzaron una popularidad y un
nivel de calidad equiparables a los mejores fabricantes internacionales. Sin
embargo, no consiguió la masa crítica industrial necesaria para asegurar su
continuidad en el tiempo.
Tal vez haya llegado el momento de reescribir el Reglamento de Armas (su cuerpo
de doctrina cuenta ya con casi 30 años de vida y se redactó en una época en que
el terrorismo vasco atormentaba a la sociedad española; hubo un intento —en el
que participé— a principios de este siglo) y de replantear el Banco Oficial de
Pruebas de Éibar, cuyo reglamento data de los años sesenta del siglo pasado (las
pruebas de las armas de uso no militar se regularon en 1979). █
Nota: Las ideas y opiniones contenidas en este documento son de
responsabilidad del autor, sin que reflejen, necesariamente, el
pensamiento de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares.
© Academia de las Ciencias y las Artes Militares - 2026
9